A la hora de comprar, nuestro cerebro nos engaña constantemente con los precios. Vemos una camiseta por 15€ y pensamos que es una «ganga», mientras que unas zapatillas de 100€ nos parecen carísimas.
Pero en finanzas personales, el precio de la etiqueta no importa. Lo único que importa es el Coste por Uso (CpU).
¿Cómo se calcula el Coste por Uso? Es una división muy sencilla: Precio total del artículo / Número de veces que lo vas a usar.

Veamos la magia con un ejemplo real:
- La «ganga»: Te compras esa camiseta de lentejuelas de 15€ para Nochevieja. Te la pones esa noche y se queda en el armario para siempre. Coste por uso = 15€ por puesta. ¡Carísimo!
- El producto «caro»: Te compras unas zapatillas de buena calidad para el día a día por 100€. Te las pones 200 días al año durante dos años (400 puestas). Coste por uso: 100€ / 400 = 0,25€ por puesta. ¡Un regalo!
Cambia tu mentalidad Aplicar esta regla te ayudará a dejar de comprar «basura barata» que se rompe a los dos días y empezar a invertir en cosas de calidad que, a la larga, te hacen ahorrar muchísimo dinero.
La próxima vez que vayas a comprar algo, no mires la etiqueta. Pregúntate: ¿Cuántas veces reales me voy a poner esto?
