Crecemos pensando que endeudarse es terrible. Y en parte es verdad, pero los ricos saben algo que la mayoría ignora: la deuda puede ser una herramienta poderosa si se sabe usar. La clave está en distinguir entre la deuda que te quita dinero y la que te lo da.
La Deuda Mala (El Cáncer Financiero)
Es aquella que utilizas para comprar cosas que pierden valor o que desaparecen.
- Ejemplos: Pagar unas vacaciones con tarjeta de crédito, financiar un coche de lujo que no necesitas, o pedir un préstamo para el último iPhone.
- Por qué es mala: Porque pagas intereses por algo que no te genera ingresos. Te empobrece doblemente: por el gasto y por el interés.

La Deuda Buena (Apalancamiento)
Es la deuda que pides para comprar un activo que te va a dar más dinero del que te cuesta el préstamo.
- Ejemplos: Una hipoteca para un piso que vas a alquilar (y el alquiler paga la hipoteca y sobra dinero), o un préstamo para montar un negocio rentable.
- El truco: Si el banco te cobra un 3% de interés, pero tú inviertes ese dinero y sacas un 8% de rentabilidad, estás ganando dinero con el dinero del banco. Eso es inteligencia financiera.
